¿Con qué moral y derecho se han llevado a cabo: cuatro autopsias y cuatro funerales del Presidente de Chile, DR. Salvador Allende Gossens?
La militancia cívica, que suele también deparar hondas satisfacciones tiene también sus exigencias: no se puede actuar a medias –“los términos medios corresponden a la antesala de la traición”-, es preciso darse por entero, consagrarse sin reservas, algo así como una reviviscencia de la alternativa hamletiana: ser o no
ser…
La hegemonía capitalista globalizada que tanto dolor, lágrimas y muerte le ha costado a la Humanidad, no ha sido capaz de salir de su “crisis económica congénita”. Ha producido gente enferma, enajenada, sumisa, sin presente ni futuro, con esterilidad de la mente
y del corazón, con apatía moral y la inercia intelectual, con un único
fin: producir y consumir más y más. Como yo creo en la esperanza y en
el Ser Humano, soy un convencido que la única persona que no sólo
puede decir “no” a la vida, sino también sí, a ésta última, para
construir la patria humana de todos. Un ejemplar luchador por la vida,
fue el Presidente Allende, un Ser Humano leal, honesto y consecuente,
que no traicionó ni asesinó a nadie. No robó, ni hurtó y amó a su
Pueblo por sobre todas las cosas. Por más de tres décadas, sólo hemos
exigido –los derechos se exigen, no se mendigan-, que la autoridad
competente, el Poder Judicial, a través de una sentencia, aclare las
causas de la muerte del Presidente Constitucional de Chile, el Dr.
Salvador Allende Gossens.
¿Por qué tanto maltrato a la persona de un Presidente de la
República, elegido soberanamente por el Pueblo, el Dr. Salvador
Allende Gossens?
¿Por qué familiares, amigos y compañeros del Presidente
Allende, por más de tres décadas, se han dedicado a divulgar,
publicitar, la información del Eccehomo, del Presidente Allende, como
la impusieron en la Dictadura fascista militar de marras y el oráculo
mercurial a la opinión pública nacional e internacional: “suicidado”.
Es la exigencia que impuso el imperialismo yankee a la oligarquía
empresarial, para que esta mengua siga administrando sus intereses. La
hipocresía es el artificio de amordazar la Dignidad. Mientras el
hipócrita, el traidor, merodea en la penumbra, el inválido moral se
refugia en la tiniebla de su miseria humana.
¿Por qué los contrarrevolucionarios en el Gobierno Popular,
hoy stanilistas renovados, socialdemócratas, administradores de la
herencia fascista de la dictadura de marras, se ensañan tan
encarnizadamente con un Ser Humano que jamás les traicionó? No le
perdonan, que el compañero Presidente Allende, no les haya dejado como
sus herederos: “otros hombres superarán este momento gris y amargo en
que la traición pretende imponerse”. Con serena firmeza y viril
energía, denunció a paniaguados, cipayos y contrarrevolucionarios,
cómplices en el derrocamiento del Presidente de la República, y de su
asesinato.
La Dignidad se pierde por servidumbres lucrativas. No es
digno de juntar migajas en los festines de la oligarquía empresarial
fascista. Los testaferros de ésta, terminan uniformados, enmudecidos y
paralizados.
A los felices y autocomplacientes epígonos administradores,
de la arcadia capitalista chilena, les digo, si tienen la capacidad de
entender, que la independencia moral, es el sostén de la Dignidad(?).
El mayor de los bienes del Ser Humano, consiste en no depender de
ningún amo y en seguir el destino creado con su imaginación y
elaborado con sus propias manos. Ser esclavo es fácil, ser una persona
libre es muy difícil…
A las cartas, correos electrónicos llegados, con motivo de
este nuevo 11 de septiembre, en Chile, de asociados de masones
allendistas de Argentina, Uruguay, Colombia, México, Ecuador, etc. les
reiteramos que, consecuentemente, para pronunciarnos sobre las causas
de la muerte del Presidente Allende estamos esperando la resolución
del Magistrado Mario Carroza Espinoza, como autoridad competente del
Poder Judicial, en esta investigación.
El informe del Servicio Médico Legal, entregado al Ministro
Carroza Espinoza, por su director, el Dr. Patricio Bustos, quien en
conferencia de prensa afirmó que “se verificó la identidad del
Presidente y que la forma de muerte corresponde a suicidio”. Es decir,
el Servicio Médico Legal, confirma la primera autopsia realizada en el
Hospital Militar, ordenada por la dictadura fascista de marras: “los
hallazgos del estudio, llevado a cabo en esta ocasión por el equipo
multidisciplinario, no demuestran inconsistencias con los datos
aportados por la autopsia Nº 2449 de septiembre de 1973, realizada en
el cadáver fresco (?)”. No sé a título de qué, el Dr. Bustos, da por
terminada una investigación judicial que le corresponde hacer al
Ministro Carroza Espinoza a través de una sentencia judicial firme y
ejecutoriada.
Como si lo anterior fuera poco, el hermano masón ecuatoriano
Francisco Jaramillo Villa, de Quito, afirma “que se terminó la
investigación que determinó la circunstancia de la muerte del
Presidente Allende (?)”.
La familia Allende Bussi y la Fundación puntualizaron “que
con el informe del Servicio Médico Legal, antes señalado, se cierra la
investigación y se establece certeramente la identidad y la forma de
muerte en que murió Salvador Allende Gossens (?)”. En ceremonia del 9
de septiembre de 2011, con motivo del cuarto funeral de Salvador
Allende, el Dr. Oscar Soto Guzmán, afirmó: “Vivimos hoy una jornada
histórica. El Poder Judicial chileno, el Ministro Carroza, el Servicio
Médico legal, el grupo de forenses multidisciplinario, nacional e
internacional, con el aval de la Cruz Roja internacional, han
confirmado la causa de muerte del Presidente (?), dejando en el
terreno de las conjeturas y especulaciones algunas mal intencionadas
que presumían la intervención de terceros. Como ha sostenido el
director del Servicio Médico Legal, la investigación ha transformado
una verdad histórica (?) en una verdad pericial. La historia, la
verdad y la ética no pueden marchar separadas (?)”.
Este nuevo 11 de septiembre, como en los otros tres funerales
del Presidente Allende, el ideólogo supremo del oráculo mercurial,
Agustín Dunny Edwards E. celebró con champagna tan importante
acontecimiento, además de una machacona repetición de las
declaraciones antes señaladas “Allende se suicidó” en todos los medios
mediáticos mercuriales de incomunicación: misión cumplida. La mentira
es fácil y barata, pero siempre sale muy cara.
A nosotros nos queda sólo tres preguntas: ¿Para qué nombró el
Poder Judicial Ministro en Visita al Magistrado Mario Carroza
Espinoza, si el dictamen final sobre las causas de la muerte del
Presidente Allende era y es un asunto exclusivo y excluyente de
Agustín Dunny Edwards, testaferro del imperialismo yankee?
¿Por qué se rechazó el Informe Metapericial del Dr. Luis
Ravanal Zepeda, que precisa el año 2008, que la autopsia ordenada por
la dictadura fascista Nº2449/1973, constata la existencia de dos
orificios de bala de distintos calibres aportado por la ADDHEE/ONG al
juicio?
¿Por qué el Magistrado Carroza Espinoza sigue rechazando la
opinión científica de expertos internacionales que apoyan el Informe
Metapericial del Dr. Luis Ravanal Zepeda, imponiendo como única verdad
e incuestionable el Informe del Servicio Médico Legal del 19 de julio
de 2011 “Exhumación y Análisis Multidisciplinario que confirma la
primera autopsia Nº 2449-1973, ordenada por la Dictadura Militar?
Como colofón, puntualizo que la Justicia Plena es el
equilibrio entre la moral y el Derecho. Tiene un valor superior a la
Ley. Lo justo es siempre moral. Las leyes pueden ser injustas. Acatar
la Ley es un acto de disciplina, pero a veces implica una inmoralidad.
Respetar la Justicia Plena es un deber del ciudadano digno,
aunque para ello tenga que elevarse sobre las imperfecciones de la
Ley. La Justicia no es inmanente ni absoluta, lo propio de ella es
devolverle a cada cual lo suyo. La Justicia Plena no consiste en
ocultar las lacras, sino en suprimirlas. El ciudadano honesto, por lo
tanto justo, rehúye complicidad en el mal, no escucha a los
pragmáticos contemporizadores oportunistas que imponen la “Justicia en
la medida de lo posible” para seguir aprovechándose de la injusticia.
Esta última impone deberes sin respetar los derechos correspondientes.
Ningún deber sin derecho, ningún derecho sin deber. Como Organización
no gubernamental, al servicio de la Plena vigencia de los Derechos
Humanos, las intimidaciones, amenazas y chantaje no nos doblegarán.
Fieles a nuestra lucha no seremos espectadores mudos en el teatro del
atropello, del montaje, nuestra denuncia y acción será la mejor
garantía para que la Justicia, a través de la verdad, aclare de una
vez, sin presiones ni montajes, la muerte del Presidente de la
República Dr. Salvador Allende Gossens, condición sine qua non para
lograr la reconciliación del Pueblo chileno.
Que el árbol de la esperanza se mantenga firme, pase lo que
pase. La esperanza es algo bueno. Lo bueno no muere jamás, como es el
legado del compañero Presidente Dr. Allende Gossens.
..........................................................................................................................................................................
Prof. Moreno Peralta
Secretario Ejecutivo ADDHEE-ONG